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Desde 1913 hasta 1923 Hopper trabajó como ilustrador de revistas. El trabajo no le satisfacía, pero le permitió ir perfeccionando su técnica composicional y entendió que a veces menos puede ser más. En esta pintura despejada, impasible y realista Hopper evoca una intensa sensación de alienación urbana, en la que pone de relieve lo que el sociólogo estadounidense Richard Sennett llamaba «la paradoja del aislamiento en medio de la visibilidad». Los fluorescentes de la cafetería nocturna contrastan notablemente con la oscuridad que reina en el resto de la composición, y proyectan sombras muy definidas evocando los efectos de luz del cine negro y, por tanto, confiriendo un aire cinematográfico a la pintura. La angulosa fachada de la cafetería no presenta puerta alguna aprisionando a los clientes en el interior del local y no dejando entrar al observador de la pintura, además, la luz superior centra la atención del observador en las figuras, lo que les confiere un aire teatral.


La atención se centra particularmente en el vestido de color rojo claro y en el pelo castaño de la única mujer de la pintura. Aunque la mano de la mujer casi entra en contacto con la del hombre que está sentado junto a ella, la mujer no interacciona con nadie. El aire solitario del hombre vestido con un traje gris se ve intensificado por su alejamiento respecto del resto de personajes de la composición y por el hecho de estar de espaldas al observador.

Óleo sobre lienzo

84 x 152 cm

Art Institute of Chicago, USA

 

PERFIL DEL ARTISTA


1900-1912
Hopper estudió en el Institute of Art and Design de Nueva York.
Visitó Europa en tres ocasiones: en 1906, 1909 y 1910.

 

1913-1923
A pesar de vender su primera pintura en el Armory Show en 1913, Hopper tuvo poco éxito y abandonó la pintura al óleo un tiempo.

1924-1944
La primera pintura madura de Hopper fue Casa junto a las vías (1925), a la que siguieron importantes obras como Noctámbulos, Gas (1940) o Mañana en una ciudad (1944). Sus obras abarcan escenas de la vida urbana y la vida rural de Estados Unidos,
y suelen transmitir soledad, aislamiento o tensión.

 

1945-1967
El expresionismo abstracto lo dejó aislado, pero sirvió de inspiración para el arte pop.

 

Hopper continuó produciendo importantes obras como Intermedio (1963).